jueves, 31 de mayo de 2012

Me voy,... pero porque así lo quiero


Con la autoridad que me da ser una fan super creyente de Fringe, estoy en condiciones de afirmar que es posible que esté viviendo en un universo alternativo y suspendido en el tiempo, y no en un limbo... Mientras cada persona con la que hablo parece tener algo que hacer o estar embarcada en sus proyectos personales, sigo sin poder definir y explicar firmemente a mi gente cercana qué haré en las próximas semanas (obviamente no tengo idea de dónde estaré en un par de meses). 

 El plan B sigue pareciéndome aún un muy buen plan (emocionante sobre todo), aunque arriesgado, y quizás no convencional para lo que se supone que debería estar haciendo, blablabla (lo que me da pistas de que no estoy totalmente loca y voy por el buen camino es que mis padres parecen creer que es una buena decisión). Sin embargo, algunos detalles que he contado a unos pocos amigos hicieron automáticamente que pusieran cara de pena e intentaran animarme (¿?). Por eso, esta vez, si todo sale como espero, no planeo notificar a todo mi planeta de a dónde voy, por qué, cuándo, cuándo vuelvo, etc. Preferiría que todo fuera dándose espontánea y naturalmente. 
De momento, mi agenda de los próximos cuatro días incluye unas mini-vacaciones-regalo, con yacimiento arqueológico y calor a muerte incluidos. Viajaré en tren, cosa que adoro y siempre me trae buenos recuerdos, y trataré de relajarme y prepararme para el miércoles crucial.
Nos vemos a la vuelta¡¡

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